Producciones, notas y más...

Mis textos

Palabras vertebrales, medulares, apasionadas

domingo, 9 de julio de 2017

9 de julio: Independientes, no manejados - Palabras Vertebrales


Cómo me cuesta decir Independiente ahora, sin que mi cerebro dispare inmediatamente la asociación con manejado. Bueno, para algunos es lo mismo que un club sea presidido por un lider camionero a que un país sea manejado por un buitre carroñero.

Pero sin alegorías, mis Palabras Vertebrales de hoy quieren hablar de Independencia.
En el 9 de julio de 1816, declarábamos la independencia. Es decir, una formal ruptura de los vínculos de dependencia política con la monarquía española y la renuncia a toda otra dominación extranjera.

En estos años muchos olvidaron esa declaratoria y entregaron recursos, riquezas y poder de decisión a cuanta corona (real o imperial) se les presentó. La independencia y la libertad no son hacer lo que otros ordenan, eso es esclavitud. La independencia es decidir los destinos de nuestra Patria como mejor nos convenga como Nación.

Resulta que casi todo el mundo apoyó nuestra posición frente a los Fondos Buitres durante el gobierno Nacional y Popular, menos los dirigentes opositores que hoy son oficialismo, los medios de comunicación alienantes (que también son oficialismo) y unos cuantos vecinos que celebran el Independence Day captados por el discurso político mediático, donde la lógica es que quien obtuvo el 1.84% de los votos tiene mayor representación que quien ganó con el 54% y le ponen un colchón al lado de la cámara para tenerla las 24 horas al aire... Pobre Lilita! ahora me doy cuenta! es una esclava laboral, el famoso sistema de camas calientes!

Perdón, vuelvo a la indepedencia.
José de San Martín fue figura clave de la declaratoria. Pero si no estaba, dirá usted. Es cierto, pero por correspondencia instó insistentemente a que se tome la decisión, que no estaba muy asegurada. Sus palabras fueron "Ánimo, que para los hombres de coraje se han hecho las empresas". Y después de 3 meses y medio de discusión se firmó la declaración de la independencia.

198 años después, en 2014, celebramos el bicentenario con la recuperación de las empresas nacionales. Con la reestatización de lo que fuera entregado al extranjero. Con la independencia informática de la mano de Huayra (aunque la mayoría prefiera el Windows trucho), y las netbooks para todos los pibes. Con la repatriación de científicos. Con la democratización de la palabra y la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Con Paka Paka y Zamba que vienen a hablarle de la Independencia en argentino a los chicos que mirando los canales de Miami dicen pastel y celebran Halloween. Con 500 parques industriales. Con el calendario de vacunación más completo. Con finalización de la escolaridad. Con universidades públicas en todas las provincias... Con una lista tan larga, como lo que seguramente falta por hacer, pero que tenemos que hacer todos.

En 2017, 201 años después de la declaratoria de la Independencia, mucho de aquello logrado se entregó, se desmanteló, se pisoteó, se vendió al mejor postor (no, ni siquiera eso, se entregó a los amigos). Volveremos seguramente a recuperar todo lo que en menos de 2 años se perdió. Volveremos seguramente a instalar la Justicia Social. Volveremos seguramente a ser una Patria independiente, soberana. Volveremos.



Señoras y señores del mundo: Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América... independientes, no manejados, decimos: Seamos libres que lo demás no importa nada.

 

Alegoría de la Declaración de la Independencia, por Luis de Servi. Pintura sobre tela en el techo del Salón Blanco de la Casa Rosada






(c) Permitida la reproducción citando la fuente: (texto y link) PrensArte ComunicAcciones Culturales- http://www.prensarte.com.ar/

Citar la fuente no te hace menos periodista, sino mejor persona

viernes, 7 de julio de 2017

7 de julio: Calandrias tibias lloran soledad - Recordando a Eduardo Falú


Todavía parece mentira que se convirtió en música eterna. Pero hoy cumple años. Y digo cumple porque las personas que logran trascender, me parece, siguen acá.
Tal vez por haber nacido donde alguna vez estuvo la ciudad de Esteco, Eduardo Falú es un humilde. Esa tierra, la más rica de nuestro territorio en algún momento, la que ostentaba riquezas y terminó en ruinas cual Sodoma latinoamericana, tras desaparecer dio paso a otras ciudades. Entre ellas El Galpón, en Metán. Allí nació en 1923 Eduardo.
Amigo y amante de la guitarra desde muy pequeño, supo atravesar los caminos de la literatura por los puentes de los pentagramas. Decía, más exacto imposible, que “La canción es el camino más importante para difundir la poesía a grandes audiencias porque los libros se venden poco. La canción, en cambio, es muy directa, muy inmediata, y llega a mucha gente”.
Y así fue transformando en canción las poesías de Cesar Perdiguero, León Benarós, Carlos Guastavino, Manuel J. Castilla y Hamlet Lima Quintana. Trabajó codo a codo, o mejor dicho pluma a cuerda, con Ernesto Sábato y Jorge Luis Borges. Y con Jaime Dávalos armaron una dupla insuperable.
Muchos han dicho que la guitarra parece mujer. Pero pocos le son fieles como Eduardo Falú, respetándola y amándola hasta que la parca los fusionó y hoy son un solo cuerpo que vibra al ritmo de una zamba, una vidala o una milonga.

En la capital del folklore le cerraron la cortina en la cara. Mientras su sobrino Juan Falú y Liliana Herrero hacían el merecido homenaje, el minuto a minuto y la vorágine televisiva que se adueñó del Festival de Cosquín giraban el plato y los sacaban de escena abruptamente.
Estas palabras no resarcirán a su memoria, simplemente intentan ser un poco justas con su figura.

Hoy Calandrias tibias lloran soledad y encuentran en el viento su canto y los sonidos de las cuerdas de Eduardo en libertad.

Marcelo J. Silvera






(c) Permitida la reproducción citando la fuente: (texto y link) PrensArte ComunicAcciones Culturales- http://www.prensarte.com.ar/

Citar la fuente no te hace menos periodista, sino mejor persona

jueves, 6 de julio de 2017

6 de julio: don Jerónimo funda Córdoba



Don Jerónimo Luis portaba un estilo quijotesco. O al menos así lo inmortalizó la escultura ubicada detrás de la Catedral cordobesa.
Jerónimo Luis de Cabrera y Toledo había nacido en Sevilla, España. Y llegó como muchos buscando
Fundó las ciudades de Ica, en Perú, y Córdoba de la Nueva Andalucía, en Argentina. La fundación de la ciudad de Ica, el 17 de junio de 1563, le valió el nombramiento de corregidor y justicia mayor de Potosí por parte del cuarto virrey del Perú, Diego López de Zúñiga y Velasco, conde de Nieva. El virrey sucesor, Francisco Álvarez de Toledo, lo nombró gobernador del Tucumán en 1571 pero por desobedecer sus órdenes al fundar la ciudad de Córdoba el 6 de julio de 1573, sería reemplazado en el cargo en 1574 y ejecutado por aquella razón en el mismo año.
Había sido hijo ilegítimo.
Era militar.
Y era algo caprichoso.
Lo habían mandado a fundar una ciudad por lo que hoy es Salta. Que sirviera como defensa, como lugar seguro para entrar y salir de América, y para mercadear.
En junio de 1573, Cabrera preparó mulas, caballos, ovejas, cerdos, gallinas, todo en un total de mil animales, y tomó más de 100 hombres de las ciudades de Santiago del Estero, San Miguel de Tucumán y Nuestra Señora de Talavera, y marchó hacia el sur, hacia la región de los comechingones.
Decidió desobedecer expresamente el mandato virreinal y fundar una ciudad más al sur. Eligió una región mucho más pintoresca, de tierra más fértil y clima más benigno que la de Santiago del Estero. Era tal día como hoy, pero de 1573, cuando fundó a la que llamó Córdoba de la Nueva Andalucía a orillas del río Suquía. De esa manera cumplió con una promesa que le había efectuado a su esposa, en homenaje a la tierra de donde ella y su familia provenían, sumado a la semejanza del paisaje y sus pobladores en "un país en donde se dan las cuatro estaciones (...) y la gente es barbuda y alta, morena como en Andalucía".
Se dice que la tonada cordobesa es herencia de los comechingones. Afortunadamente no hablamos español de España. Sin embargo es una de las pocas herencias que nos dejaron, ya que con las “conquistas” y “fundaciones” europeas los pueblos originarios fueron desapareciendo, mermando, invisibilizándose.
Hoy Córdoba es cosmopolita. La Docta vive a un ritmo diferente. Mientras don Jerónimo sigue hablándole a las palomas que lo visitan cada día.


Marcelo J. Silvera






(c) Permitida la reproducción citando la fuente: (texto y link) PrensArte ComunicAcciones Culturales- http://www.prensarte.com.ar/

Citar la fuente no te hace menos periodista, sino mejor persona

miércoles, 5 de julio de 2017

5 de julio: Día de la Defensa - Palabras Vertebrales



Dicen las efemérides. Esas que tanto les gusta leer a los locutores, para llenar espacios a veces, para contar con una excusa para salir de los moldes y hablar de cultura en los mejores de los casos, o para evitar hablar de las cosas que pasan otras veces. Decía, dicen las efemérides que hoy es el Día de la Defensa en Argentina.
Tal día como hoy, pero de 1807, cuando los 9.000 invasores comandados por Whitelocke ingresaron a Buenos Aires para recuperarla fueron detenidos por 8000 patriotas liderados por Liniers.
210 años pasaron de aquella gesta. Revuelta patriótica que conocemos por la escuela; que vimos en la Billiken (aunque contada como querían). Es el día de la revolución popular. Porque en esta defensa de Buenos Aires es cuando el pueblo arrojaba desde los techos, ventanas y balcones agua hirviendo, claro que no era aceite, elemento costoso en la época.
El alcalde de Buenos Aires, Martín de Álzaga, había ordenado montar barricadas, pozos y trincheras en las diferentes calles de la ciudad por las que el enemigo podría ingresar. El ejército inglés avanzó; confiado de la supremacía de sus tropas, Whitelocke dio la orden de ingresar a la ciudad en 12 columnas, que se dirigirían separadamente hacia el fuerte y Retiro por distintas calles. En un alarde innecesario, llevaban orden de no disparar sus armas hasta llegar a la Plaza de la Victoria. Sin embargo, los invasores se enfrentaban a una Buenos Aires muy diferente a la que se había rendido ante Beresford. Los vecinos arrojaron piedras y agua hirviendo sobre las cabezas de los invasores. Los soldados atacaron y redujeron varias columnas, y los últimos ingleses atrincherados en la iglesia de Santo Domingo terminarían por rendirse el 7 de julio.
Whitelocke, el responsable militar de la segunda invasión inglesa, dejó en texto la evidencia del coraje: "No hay un solo ejemplo en la historia, me atrevo a decir, que pueda igualarse a lo ocurrido en Buenos Aires, donde, sin exageración, todos los habitantes, libres o esclavos, combatieron con una resolución y una pertenencia que no podía esperarse ni del entusiasmo religioso o patriótico, ni del odio más inveterado."

210 años pasaron desde que los argentinos expulsamos a los ingleses.
210 años pasaron desde que los argentinos dijimos que no seríamos colonia inglesa.
210 años pasaron desde que los argentinos nos negamos a arrodillarnos ante la corona.

210 años después, nos llegan noticias de que el presidente de los argentinos no estará presente en el país para los festejos del 9 de julio (Día de la Independencia argentina, por si no lo sabe). Estará en Europa. El mismo presidente que el año pasado, para el 9 de julio también, le dijo al “querido rey” de España que "los patriotas debían haber sentido una gran angustia por tener que separarse de España", mientras cumplíamos 200 años de independencia.

Hoy es el Día de la Defensa. Tal vez sea hora de volver a tomar la acción en nuestras manos, y defender un país que se está entregando.


Marcelo J. Silvera





(c) Permitida la reproducción citando la fuente: (texto y link) PrensArte ComunicAcciones Culturales- http://www.prensarte.com.ar/

Citar la fuente no te hace menos periodista, sino mejor persona

martes, 4 de julio de 2017

4 de julio: Amaneció en la ruta



Tuvieron que pasar 38 años. Tuvieron que pasar 11 gobiernos nacionales desde la última dictadura, incluyendo las repeticiones y los fugazes que no terminaron ni de acomodarse en el sillón. Tuvieron que pasar 9 gobernadores. Tuvieron que pasar 31 años de democracia. Tuvieron que pasar los vergonzosos indultos, esa tregua obligada por la débil democracia en que vivíamos. La Obediencia Debida y el Punto Final. Y tuvo que llegar un Papa argentino para que entregue documentos cruciales, escondidos hasta ahora por la Iglesia.

Lo que no pasó fue la memoria. Y tal día como hoy, después de tantos juicios, después de tantas sentencia contra los dictadores, después de la reapertura de causas, y con la firme convicción desde Néstor Kirchner para acá de bajar los cuadros, de juzgar y de hacer justicia... tal día como hoy, pero de 2014, marcamos otra efeméride en el calendario.

La Justicia Federal de La Rioja volvió a tomar la causa del asesinato de monseñor Enrique Angelelli. Quedaban sólo 2 de los imputados: Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella, mientras que los otros acusados, Jorge Rafael Videla, Juan Carlos Romero y Albano Harguindeguy, fallecieron, el primer en una cárcel común, los otros dos con prisión domiciliaria, pero todos juzgados y con derecho a defensa, un privilegio que no dieron a 30.000 compañeros.

No sólo una canción los junta, el destino los une nuevamente. Cuando se cumplieron 38 años de los asesinatos de:
ALFREDO LEADEN
ALFREDO JOSÉ KELLY
PEDRO EDUARDO DUFAU
SALVADOR BARBEITO DOVAL
EMILIO JOSÉ BARLETTI
más conocidos como los padres Palotinos masacrados dentro del templo de San Patricio por un comando de tareas de la ESMA; justo tal día como hoy; y justo tal día como hoy también (pero de 2014) se conoció el fallo por Angelelli. Prisión perpetua para Menéndez decía. Prisión perpetua para Estrella decía.

Tras 38 años de oscuridad, finalmente amaneció en la ruta, qué paradójicamente es la 38, cuando la Justicia puse luz sobre el asesinato de Angelelli. No dejará de tener gusto a injusticia por llegar tan tarde, pero fue una confirmación más de aquello que gritamos desde 1983 y a lo que muchos hacían oídos sordos: Nunca más / Juicio y castigo.

Era 2014. Decíamos nunca más. No soñábamos siquiera que pocos años más tarde en nuestra Argentina se oiría "2x1"... Perdónalos Angelelli, no saben les importa lo que hacen.


Marcelo J. Silvera






(c) Permitida la reproducción citando la fuente: (texto y link) PrensArte ComunicAcciones Culturales- http://www.prensarte.com.ar/

Citar la fuente no te hace menos periodista, sino mejor persona

lunes, 3 de julio de 2017

3 de julio: Orejitas perfumadas

 
El Tata tiene 78. Dos tercios de su vida hace que está embarcado en el mismo proyecto. Desde 2013 celebra 50 años de cuarteto. Y no se me emocione, no hablo de tunga tunga, hablo de un cuarteto, una formación de 4 que 2x4 nos maravilla.
Dicen que en el día de hoy de 1964 el Tata creó su cuarteto. Formación revolucionaria que metió a fuerza de convicción a la memoria dentro de la música. Revolucionaria porque desde aquel "Madrugada", precisamente de 1964, los resultados de su ADN dijeron que era hijo del tango y la poesía, pero también nieto de la memoria y la justicia social.
Le pusieron música a Juan Gelman, Oliverio Girondo, Roberto Arlt, Raúl González Tuñón, Paco Urondo, Tito Cossa, a Pablo Neruda... ¿y para qué hará falta que te nombre más? ¿no es suficiente prueba de compromiso? Y sí, por eso también se tuvo que piantar, se fué a Paris. Estuvo en el exilio hasta que el gobierno nacional y popular le certificó que era hora de volver a casa.

Polémico, agudo, observador y constructor, el Tata llegó hace días a sus 78 años sin querer adaptarse a ningún molde y en ese gesto de rebeldía, libertad y honda conciencia sigue aflorando el peso de su aporte artístico y discursivo a la encrucijada de la identidad en tiempos de colonización global.
En su última visita a la ciudad, en una inolvidable (para mi) charla, el Tata me confesó su impresión de Argentina en la vuelta al país: "No me encontré con 30.000 argentinos... pero sí con un Gobierno que rescataba la dignidad del país, la soberanía. A pesar de que es muy difícil porque vivimos muchos años de gente que fumaba bajo la ducha".
Cuando se tuvo que rajar por las amenazas de la Triple A de López Rega, militaba en villas, hacía trabajo social. Y tomaba café con Cortázar, quien lo incluyó en un fragmento de "Un tal Lucas" (1979).
Hace más de medio siglo que el Cuarteto Cedrón nos deja las "Orejitas perfumadas"...






(c) Permitida la reproducción citando la fuente: (texto y link) PrensArte ComunicAcciones Culturales- http://www.prensarte.com.ar/

Citar la fuente no te hace menos periodista, sino mejor persona

domingo, 2 de julio de 2017

2 de julio: Fantasías animadas de ayer y hoy



 Mucho antes que existiera la compañía Pixar, encargada de las más resonantes películas de animación en la actualidad, en nuestro país se creaba la primera película de animación.
Otro invento argentino, como la birome, el colectivo, el dulce de leche, el bypass, la soda, el helicóptero, la jeringa descartable, o la radio.
En el día de hoy de 1896 nacía en Italia Quirino Cristiani, a los 4 años sus padres los trajeron a América y se radicaron en Buenos Aires. Como la mayoría de los niños dibujaba, pero mucho, todo el día dibujaba el pequeño Quirino. Ya de adolescente era evidente que no se trataba de un pasatiempo, el pibe dibujaba. Los padres querían un doctor, pero él se escapaba de la escuela para tomar clases de dibujo.
Le tocaron en suerte tiempos en que los diarios contrataban dibujantes y caricaturistas como parte estable de sus planteles, y muy joven comenzó a trabajar. En 1916, a los 19 años, fue convocado por el también italiano Federico Valle (que poseía un estudio cinematográfico en Buenos Aires) para dibujar caricaturas e incluirlas en sus películas informativas de cortometraje.

Ideó una manera de cumplir con las exigencias de su jefe, que no quería imágenes estáticas en sus películas. Así que se puso a dibujar cuadro a cuadro los movimientos de sus personajes. Sin saberlo estaban naciendo los dibujos animados. 58 mil dibujitos hizo para "El Apostol", el primer largometraje de animación del mundo que se estrenó en 1917.
Ni lerdos ni perezosos, los yanquis lo contrataron para la Metro-Goldwyn-Meyer. En 1931 presentó otra película pionera del cine mundial: "Peludópolis", primer largometraje de animación sonoro, de 80 minutos, que ponía en el papel principal a Hipólito Yrigoyen.

Como no pudo competir con el poder (monetario y tecnológico) de la Disney, se dedicó al doblaje de películas extranjeras. En 1941, Walt Disney viajó a la Argentina ante el estreno de su película Fantasía. Al conocer la obra de Cristiani, el empresario le ofreció empleo en sus estudios en Estados Unidos, pero el argentino lo rechazó, ya que su laboratorio se había convertido en uno de los más importantes del país y no quería abandonar su empresa.
Dos incendios, uno en 1957 y el otro en 1961 destruyeron todas sus películas, con la única excepción de "El mono relojero" (basada en el cuento de Constancio Vigil), la única que se conserva en la actualidad.
Cristiani no es tan conocido como Disney, ni lo congelaron. Pero es el padre de los dibujos animados. Y los dibujos son también un invento argentino.







(c) Permitida la reproducción citando la fuente: (texto y link) PrensArte ComunicAcciones Culturales- http://www.prensarte.com.ar/

Citar la fuente no te hace menos periodista, sino mejor persona